La humanidad ha vuelto a superar sus propios límites.
La misión Artemis II, fue lanzada el 1 de abril de 2026 desde el Centro Espacial Kennedy en Florida, viaje espacial con una duración de diez días.
Un viaje de récords y distancias
La nave espacial Orión, impulsada por el potente cohete SLS (Space Launch System), ha completado una trayectoria de «retorno libre» que la llevó a rodear la cara oculta del satélite.
Durante este trayecto, la tripulación alcanzó una distancia máxima de 406.771 kilómetros de la Tierra, situando a estos cuatro astronautas como los seres humanos que más lejos se han aventurado en el cosmos.
Los 4 especialistas que formaron su tripulación son:
- Reid Wiseman (Comandante): Veterano de la NASA encargado de liderar la nave.
- Victor Glover (Piloto): Se convierte en el primer afroamericano en participar en una misión lunar.
- Christina Koch (Especialista de misión): La primera mujer en viajar al espacio profundo y alcanzar las inmediaciones de la Luna.
- Jeremy Hansen (Especialista de misión): Representante de la Agencia Espacial Canadiense (CSA) y el primer canadiense en esta hazaña.
Objetivo principal de esta misión:
El objetivo principal no era aterrizar en la superficie, sino actuar como un ensayo crítico para el sistema de soporte vital de la cápsula Orión y validar las maniobras de navegación en el espacio profundo.
Es el paso fundamental para la futura misión Artemis III, que sí tiene previsto el descenso humano en el polo sur lunar.
Organizadores de esta misión:
Este esfuerzo no es solo de la NASA. Ha contado con la colaboración fundamental de la Agencia Espacial Europea (ESA), la Agencia Espacial Canadiense (CSA)y en el ámbito industrial, gigantes como Lockheed Martin y Boeing.
El alto coste y la «cara negativa»
La misión no está exenta de críticas. El coste estimado del programa Artemis hasta finales de 2025 asciende a los 93.000 millones de dólares, con un gasto específico de aproximadamente 4.000 millones de dólares por cada lanzamiento del SLS.
Auditorías externas han señalado que este presupuesto es «insostenible» a largo plazo en comparación con alternativas de empresas privadas como SpaceX.
Además, la «parte negativa» incluye los riesgos biológicos: la tripulación se ha enfrentado a niveles de radiación solar mucho más altos que en la órbita terrestre, lo que aumenta el riesgo de cáncer y otros efectos fisiológicos.
Asimismo, problemas técnicos de última hora, como fallos en el sistema de higiene (baño) y fugas de hidrógeno recurrentes, han puesto de manifiesto la complejidad y fragilidad de la tecnología actual.
La autoobservación
La muerte en Marcha
El viaje en Astral.
Fuentes:

















































