El 28 de febrero de 2026 Israel y Estados Unidos declaran la guerra a Iran, convirtiéndose en una de las mayores escaladas militares en Oriente Próximo en décadas.
Las excusas para esta invasión de consecuencias globales ha sido el peligró del programa nuclear iraní y su falta de libertar y derechos a sus ciudadanos.
Desde el inicio, Estados Unidos e Israel han llevado a cabo bombardeos sobre instalaciones nucleares, bases militares, hospitales, colegios y ciudades iraníes como Teherán o Isfahán.
Según datos iraníes, al menos 210 niños han muerto y decenas de centros sanitarios han sido destruidos o dañados, lo que refleja el alto coste humano del conflicto.
Irán ha respondido con el lanzamiento de misiles y drones contra Israel y contra bases militares estadounidenses en varios países de la región, entre ellos Baréin, Catar, Kuwait, Arabia Saudí, Jordania y Emiratos Árabes Unidos, ampliando el conflicto a escala regional.
En términos económicosel impacto ha sido inmediato, salvo para los poderos amigos y empresas amigas de Donald Trump y Benjamin Netanyahu que están ganando millones, los ciudadanos a nivel mundial están sufriendo perdidas inmensas en sus económicas.
El precio del petróleo Brent ha pasado de unos 73 dólares antes del conflicto a más de 110 dólares por barril, lo que supone una subida superior al 50% en pocas semanas.
Por su parte, el gas ha alcanzado niveles cercanos a los 55 €/MWh.
El bloqueo del estrecho de Ormuz, esta impidiendo la llegada tanto del casi 30% del petróleo mundial, como de productos sanitarios y materias primas necesarias para el funcionamiento de las empresas a nivel mundial y una aumento descontrolado de la inflación.
Además, el conflicto ha agravado la precariedad económica en Europa, donde millones de hogares tienen dificultades para afrontar el aumento del coste de la vida.
En el plano político, la Unión Europea ha mostrado una posición dividida, aunque con una tendencia creciente a reclamar soluciones diplomáticas.
España ha adoptado una postura clara de rechazo a la guerra. El Gobierno de Pedro Sánchez ha defendido el respeto al derecho internacional y ha impulsado el mensaje de “no a la guerra”, convirtiéndose en uno de los referentes europeos en favor de la desescalada.
A nivel militar, Estados Unidos ha desplegado más de 50.000 soldados en la región, lo que aumenta el riesgo de una guerra abierta a gran escala.
En conclusión, este conflicto no solo ha provocado miles de víctimas y una grave crisis humanitaria, sino que también ha alterado el equilibrio geopolítico y económico mundial.
Temas de Interés:
La autoobservación
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El viaje en Astral.
Fuentes destacadas:
Cinco Días – impacto en petróleo y gas
El País – subida del diésel y refinerías
El País – consecuencias económicas en Europa
Cadena SER – tensiones militares Irán-EE.UU.


















































